11.22.2011

Creyendo en sacos.


Temiendo a la soledad y huyendo de los abrazos, nos perdimos donde las frondosas copas no dejaban pasar la luz, y los ojos no nos devolvían más que oscuridad.
Juntaremos nuestras espaldas, pensando en algo más que las risas, notando tus huesos (y los míos) clavándose en la piel áspera de mi espalda.Y deseando volar, reflejar la luz del sol con nuestras alas, brillando desde el cielo con el neutro resplandor de los dientes blancos. 
Algo que me haga olvidar que queda el refugio de otros brazos, para creer que no los necesito, que es solo deseo.
Pensar que soy única, que me quedo atrás y, sin embargo, quiero correr, me secará las lágrimas.
Creer que somos a la vez.

11.14.2011

Somos,


El latir de tu corazón junto al mío, preguntarme qué piensas ¿qué pensaba yo cuando empecé? Cuando me redí a la mar, que balanceaba mis esperanzas.
Todo lo que necesitamos para seguir cumpliendo sueños a media voz, pilotando cada avión en el que nos embarcaremos hacia las nubes.
Que el cielo nos regale su mejor ocaso, y desear con fuerzas que no se acabe, que algo corte esa fina línea del tiempo, enemiga de la eternidad, para que podamos estiramos un poco más, sobrevolando todo aquello que no respirara, alimentando con promesas el sol de primavera que nos hacía entornar los ojos y pensar, sonreír.
No sé si creceré, tampoco quiero tocar las estrellas, solo bajaré los párpados, alerta, esperando no soltarte nunca, que me salves y nos salvemos para siempre
Que, bailando al compás, se nos escapen las sonrisas, volando entre recuerdos.

11.03.2011


 Uno, dos, tres, Seguimos contando. Y cada vez somos menos los que todavía reímos para adentro.
Se nos voló la papeleta del diagrama de colores y tuvimos que seguir pidiendo, en silencio, deseando quedarnos solos una vez más.
Un reloj loco como única compañía lanzando horas al tuntún, nos pasea por el tiempo en su barca naufragada.
¿Para qué queremos más?
Tres canciones suenan a la vez y ¿no ves que no se escuchan? Una tira de las risas, otra de las lágrimas y la pequeña tercera, de la mano con violín.
Está de moda no serlo por dentro, ser grande por fuera, quemar los telones.
¿Alguien cosió la línea de sus labios? Cerró su mirada, guardó en escombros lo que era de ella, todo lo que no podía cambiar en el mundo.