11.26.2012

Vamos a contar secretos.

No sé qué fue mal ni en qué momento se torció lo que soy, alejándose de lo que otros puedan considerar objeto de reflexión. Soy apenas un vaivén, pasando de mano en mano, dejándome llevar por el viento. No merezco palabras ni abrazos que demuestren lo que sientes, ni siquiera que pienses que valgo algo.
Tras años y años, sigo sin entender por qué soy automáticamente descartada al escuchar la palabra confianza. Parece que el truco solo está en encontrar el escondite perfecto, de estos en los que te rezagas sin pensar, simplemente por estar. Y, aunque la palabra traición esté escrita en su frente, ¡adelante! Ve y disfruta de todo aquello que mis lágrimas no puedan darte.

Hola, ¿cómo va? Adelante, podéis jugar conmigo. Nunca lloro. No me quejo. No hay motivos por los que preocuparse…

11.22.2012

Buenos días, invierno.

Para qué vamos a engañarnos, últimamente todo lo que soy es una serie de desastres que se salen bastante del concepto “normales”. Puede que ya no vea esa esperanza que, al menos yo, nunca quise perder. Creo que he olvidado cómo se escribe, o quizás solo sea que no me quedan más cosas sobre las que hacerlo.
En cualquier caso, cada día doy un paso más hacia la soledad y la indiferencia.
Buenas noches-aún-con-sol, querido nadie.

11.03.2012

No importa el qué

Hace no tanto, mientras te sentía sola sollozar sin parar en tu cama, de repente sentí una imperiosa necesidad de buscar esas notas que habían estado rondando por mi cabeza estos días, y te recordé. Recordé como eras, como habías cambiado sin dejar de ser la misma, como mi corazón te echaba de menos a gritos cuando temblaba, como pudiste hacer para comprenderme como nadie… y me di cuenta de que nada de eso había cambiado un ápice en ti.
Verte, o más bien sentirte, necesitándome tanto, de verdad que por mucho que intenté, no pude comprender. ¿Dónde estaba esa persona que nunca se quedó sin palabras, que supo manejarlas a su antojo? ¿Dónde arrastraste todo aquello que tenías dentro? ¿Qué pasó con la que solía pensar que algo aprendió de mí, y resultó que no fui capaz de llegarte ni a las suelas de los zapatos?
Porque, escuchando, me resulta imposible pensar que lo que temías pudiera ser una realidad, siendo como veo, algo así como uno de esos montones de páginas que devorábamos ¿No te acuerdas? Todas esas historias que imaginábamos, soñábamos y compartíamos. ¿No te acuerdas de cómo nos desvelábamos, ansiosas por saber la solución de sus problemas, aun cuando estos no eran más que ficción? Yo solo quiero que recuerdes eso: la solución, porque por mucho que nos hicieran llorar, al final siempre volvíamos a casa con el corazón tranquilo pero triste, tan solo por saberla acabada.
Tendrás esa solución porque créeme cuando te digo que todas esas cosas que me cuentas no son más que pequeños capítulos de uno de los libros más conmovedores y auténticos que he leído nunca.
Solo que este, al menos de momento, no tiene final.

Sino, ¿dónde íbamos a dejar todo aquello que te dijo?
We will make it out alive
I promise you this love will never die!
                        No Matter What (Papa Roach)