4.30.2012

Escúpeme.

Ya solo escucho risas, pero ¿sabes qué? Cada minuto que pasa tengo que luchar por contenerme y que no se note, que no te des cuenta de que solo quiero llorar. Quiero que me escuches y me entiendas, que me consueles y hablemos. Porque casi he olvidado ya la ultima vez que lo hicimos, cuando quizás tú lo necesitabas más que yo.
No debes preocuparte. Por mucho que quiera engañarme y eludir mi culpa, cada una de mis lágrimas no será sino consecuencia de hondos errores que en su día cometí y que ni siquiera ahora soy capaz de comprender. 
Me arrepiento de perdonar, de sonreír, de decir la verdad, de no asustarme…  me arrepiento de no saber vivir. Solo quiero que me odies un momento, que te repugne pensar que me conoces.
Ojalá fuera la lluvia que cae ahora mismo: intensa, abundante, fría, pero corta. Y, como nunca llueve a gusto de todos, que haya quién se alegre del sol y otros que ya me echen de menos.

Sí, sé que soy culpable. Culpable de quererte en susurros y andar de puntillas por la noche, de tener frío y no quejarme, de ser tan asquerosamente yo.



Tell me I'm a bad man,
kick me like a Stray.

                 My Chemical Romance.

4.26.2012

Play the game

Parecía un juego sencillo. Un juego cuya única regla la marcaba el corazón. Y todo lo demás era dejarse llevar por la corriente, las risas y las caricias. Y, aunque habitualmente salía perdiendo, me gustaba que nos creyéramos diferentes, que me hicieras olvidar todo lo que pudiera quedar de estúpidas dudas.
Yo sabía que mientras tus brazos me acunaran, no me sentiría vacía ni sola. Prefería sentirme pequeña y notar que movías mis hilos, desear que nunca  acabara ese momento.
Pero ahora me contradigo, ya no sé si pienso blanco o negro, si he perdido o ganado. Porque quizás tus lágrimas eran la seguridad de que estaba en lo cierto, pero tus palabras eran lo último que habría esperado
Podría preguntar ¿por qué ella? pero supongo que yo misma tendría miles de respuestas. Entonces solo cabe preguntarse ¿por qué yo? Me acostumbré a pensar que éramos  algo parecidos, dejando a un lado las pequeñas diferencias. Ahora sé que solo lo parecían y han salido a la luz, enormes y aplastantes.
Y yo que tantas veces me he torturado pensando que no daba todo lo que recibía, ya no sé de quién es la culpa, pero tengo miedo a perderte, a que me cierres la puerta ante la tormenta por no saber entenderte y que el frío congele lo poco que queda vivo en mi interior.


When you're feelin' down and your resistance is low
Light another cigarette and let yourself go
This is your life
Don't play hard to get
It's a free world
All you have to do is fall in love
                                                                          Queen

4.19.2012

Más allá de todo lo que pueda decir, mi corazón seguirá latiendo, quizás no tan frío como puede aparentar.
Mientras se secan las lágrimas que en silencio bajaron por mis mejillas, se me antoja pesar que todos estamos a solas con la soledad al menos una vez. Y yo, que la siento lejos de mi desde hace tiempo, me sorprendo con sus palabras cuando me susurra al oído que me quedaré. Me dice que el hielo del invierno no pasará y que ni la tinta logrará hacerme soñar, pensando en todo aquello que perdí.

Cuánto lamento que sea este mi final e incluso más que tú vengas conmigo. 
Míralos y piensa que valen más de los que crees. Agárralos y no los sueltes nunca, que a mi los míos se me escaparon poco a poco de las manos y ahora ando preguntando si podré reconstruir alguna vez los escombros que quedaron.

3.26.2012

Destino o desesperación.

Desilusiones, ¿qué más le podíamos pedir? ¿Qué más podríamos desear cuando la vida misma anda dando vueltas en un bombo de lotería?
Rodando y rodando, solo queda hacer crecer las esperanzas, lanzarlas alto hasta allí donde no puedas verlas y se pierdan en los límites de lo posible.  Creíamos que estaba cerca y el suelo sobre el que caminábamos se hacía suave, sin darnos cuenta de que también por eso era más resbaladizo. Y, aunque ya habíamos olvidado esta común sensación de descuido, volvimos a caer de culo, aplastando nuestros pensamientos. Qué bonito era pensar que te tendría, que lo sabrían y que de vez en cuando las primeras impresiones fallan para que las segundas deslumbren de verdad.  
Quién diría lo que pueden llegar a pesar las ilusiones cuando se desmoronan o cuán idiota te sientes después de darte cuenta de que has perdido toda carrera. Y, sin embargo, resulta irónico pensar que puede que ni cruzáramos la meta. Lo elegimos así. Pensamos que sería lo mejor, pero el recuerdo de esa cordura se lo llevó volando el viento, dejándonos, aunque felices, desnudos ante lo que ya deberíamos estar acostumbrados a sentir.

3.04.2012

Hazme volar.

Vete y déjame sola, aquí con tus esperanzas.
Arrójame al río y haz que pierda la memoria, que olvide cada palabra, cada letra, cada sonrisa y cada suspiro. Y, aunque bien sabes que solo recordamos lo que nunca sucedió, oblígame también a desprenderme de todo aquello que vivimos. Porque quiero sentirlo otra vez, mi piel de gallina y tu voz cálida hablándome a través de papel mojado. Quiero cerrar los ojos y no poder contenerme, que mi estómago se haga canica y que la lluvia no cese ahí afuera, pero, sobretodo, añoro tenerte conmigo siempre, despierta toda la noche con el corazón sintiendo y la incertidumbre bombardeándolo.
Crecéis y me quedo atrás, sin querer desalojar el baúl de mis recuerdos.
Siento que fuera tan corto. Así que házmelo olvidar y empecemos de nuevo por donde no éramos más que simples desconocidos.

2.05.2012

Robert Capa

<Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente.>

Se ve que me quedé muy lejos de ti, arrastrándome por los suelos para conseguir un milímetro más. Soy la última de todos los que formamos el resto.

Mirar hacia arriba e intentar estar contigo. Verte, y saber que tu objetivo solo apunta al cielo.

1.30.2012

Habré vuelto, pero no contigo.

Reservamos el tren hacia las nubes juntos, tus ojos y los mios, y nuestras mirada brillaron en ese viaje en el que siempre hemos estado. Pero esta vez el camino se hizo más corto y, sentados en primera clase del vagón de los sueños, podías escuchar mis latidos al igual que yo los de tu corazón, enterrado profundo bajo tierra. Y de repente, quedamos muertos y sin saber a donde ir, sintiendo nuestras manos como imanes con polaridad idéntica, alejándose, tan opuestas como parecidas, cual cielo e infierno.
Caímos al suelo. Nos convertimos en dos peces nadando en la misma minúscula pecera otra vez, sabiendo que me sacarían.
Ambos sabemos que me iré y, aun con la experiencia removiendonos el pelo, no por cuanto.
Cuando llegue, respiraré y pensaré que te echo de menos, aunque eso quede por siempre como secreto en mi memoria. Miraré tras cada esquina conteniendo las lágrimas que derrame tu recuerdo.
También sabemos que volveré y podrás secarlas tranquilo.