4.29.2011

Mar adentro.


El susurro del viento me llevó volando, arrastrada suavemente por las corrientes. 
El mar envolvió mi pelo, mi piel y me cerró los párpados despacio, para que no notara nada, para ayudarme a avanzar por esa senda de azahar en la que el atardecer nos da la oscuridad perfecta.
Puse mi mano sobre la llama encendida de una vela y se fundió.
Sonreí hasta que se me desgarró el ama y tuve que contener las lágrimas. 
Las sequé hasta que me llevaron mar adentro.
¿No se hizo demasiado corto este viaje?
Dando vueltas hasta que me rinda, sin nadie que me pare, me pregunto si la solución llegará sola cuando caiga.
Habremos llegado a tierra sin un billete de vuelta en el bolsillo.
Sin olas, sin sol, sin tormentas.
Piensa, respirando hondo. Hazme ver lo que tus ojos no me dejan.


2 comentarios:

  1. No sé de qué viaje hablas exactamente, querida Marina.
    Pero un viaje dura lo que tú quieres que dure.
    Como el nuestro... que durará toda la vida.
    Te quiero, tontolina.

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  2. Hasta que me canse de tu espíritu cani e,e
    jajajajajajjaja
    yo te quiero más, Chulandrona

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