Nos decíamos hola y adiós y nuestras miradas seguían el pasillo abarrotado de cabezas, nos empujaban y hasta luego. Pero ganábamos algo, y ese papel, doblado cuarto veces entre nuestras manos, decía más de lo que cualquiera podría entender.
Una extraña manera de sentirse escuchada, pero sin voz, y necesaria entre tantas comas.
Palabras ciegas, pañuelos de lágrimas y risas. Canciones que sonaban alto cuando queríamos gritar y bajito, al oído, cuando el silencio nos aplastaba las penas.
Un diario a medias que quedará suspendido en el aire para siempre.
Un verano de vacíos guardados bajo llave, déjalos salir, ha terminado.
Se acabó, HAS VUELTO. Hemos vuelto, otra vez, dispuestas a contar lo que el silencio nos deje. Hasta el fin de nuestras páginas.
Marina... me has hecho llorar, lo sabías, no?
ResponderEliminarSí, hemos vuelto. Ya estamos aquí.
Gracias, tonta.
Te quiero. Muchísimo.
Yo sí que te quiero, chulandronaaa :)
ResponderEliminarFeliz cumpleaños