Parece que al revés, como en casi todo lo demás, me dediqué a quererte
a gritos. Y parece que quererte aquí, abrazarte allá es ahora mi único
cometido. Pensarte, mirarte, perderme aunque sin apartar del todo la vista del
mapa.
Sé que me he hecho vieja en esto de expresar, que ya apenas me sirven
las palabras, que a mis labios aún los cubre escarcha, pero lo cierto es que mi
corazón ha vuelto a respirar, esta vez hacia el este, a un nuevo compás. Y este
nuevo tararear que llevan mis pasos por fin trae una sonrisa (a pesar de haber
descartado la risa), de esas tontas, de las que miran para abajo y callan. Quien
calla otorga, dicen, y con eso me conformo ahora que puedo.
puta zorra escribe
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