3.04.2012

Hazme volar.

Vete y déjame sola, aquí con tus esperanzas.
Arrójame al río y haz que pierda la memoria, que olvide cada palabra, cada letra, cada sonrisa y cada suspiro. Y, aunque bien sabes que solo recordamos lo que nunca sucedió, oblígame también a desprenderme de todo aquello que vivimos. Porque quiero sentirlo otra vez, mi piel de gallina y tu voz cálida hablándome a través de papel mojado. Quiero cerrar los ojos y no poder contenerme, que mi estómago se haga canica y que la lluvia no cese ahí afuera, pero, sobretodo, añoro tenerte conmigo siempre, despierta toda la noche con el corazón sintiendo y la incertidumbre bombardeándolo.
Crecéis y me quedo atrás, sin querer desalojar el baúl de mis recuerdos.
Siento que fuera tan corto. Así que házmelo olvidar y empecemos de nuevo por donde no éramos más que simples desconocidos.

2.05.2012

Robert Capa

<Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente.>

Se ve que me quedé muy lejos de ti, arrastrándome por los suelos para conseguir un milímetro más. Soy la última de todos los que formamos el resto.

Mirar hacia arriba e intentar estar contigo. Verte, y saber que tu objetivo solo apunta al cielo.

1.30.2012

Habré vuelto, pero no contigo.

Reservamos el tren hacia las nubes juntos, tus ojos y los mios, y nuestras mirada brillaron en ese viaje en el que siempre hemos estado. Pero esta vez el camino se hizo más corto y, sentados en primera clase del vagón de los sueños, podías escuchar mis latidos al igual que yo los de tu corazón, enterrado profundo bajo tierra. Y de repente, quedamos muertos y sin saber a donde ir, sintiendo nuestras manos como imanes con polaridad idéntica, alejándose, tan opuestas como parecidas, cual cielo e infierno.
Caímos al suelo. Nos convertimos en dos peces nadando en la misma minúscula pecera otra vez, sabiendo que me sacarían.
Ambos sabemos que me iré y, aun con la experiencia removiendonos el pelo, no por cuanto.
Cuando llegue, respiraré y pensaré que te echo de menos, aunque eso quede por siempre como secreto en mi memoria. Miraré tras cada esquina conteniendo las lágrimas que derrame tu recuerdo.
También sabemos que volveré y podrás secarlas tranquilo.

12.19.2011

Vacío de ocasos.


Y cuando volvamos a creer que la lluvia no nos mojará, que el agua nos resbalará por las pestañas sin miedo, dibujando lo suspiros que una noche consumimos… ¿podré entonces mirar al infinito y no pensar en tiritas para las brechas del tiempo?
Sabemos que es difícil y nos pareció demasiado fácil.

Sinceramente, creo que podría decir que echaba de menos probar el agua salada del mar bajando hacia mí, despacio, saboreando cada momento, con los dedos temblando y adormilados por la nieve.
Ojalá pudiera estirar los brazos y que mi abrazo no fuera suficiente, que nunca fuéramos menos de lo que fuimos. Ojalá todas las páginas tuvieran algún sentido en el futuro y dejaran de ser sueños.
Llámame suicida, pero no quiero escapar del frío invierno si consigue ponerme la piel de gallina. Que se entumezcan los pies para que puedas hacerlos tuyos con una sonrisa.
Echo de menos mis cambios, el preguntar porqué y saber que no hay una respuesta, sentir que estoy sola. Sola y con los pulmones aplastados en la muchedumbre.

11.22.2011

Creyendo en sacos.


Temiendo a la soledad y huyendo de los abrazos, nos perdimos donde las frondosas copas no dejaban pasar la luz, y los ojos no nos devolvían más que oscuridad.
Juntaremos nuestras espaldas, pensando en algo más que las risas, notando tus huesos (y los míos) clavándose en la piel áspera de mi espalda.Y deseando volar, reflejar la luz del sol con nuestras alas, brillando desde el cielo con el neutro resplandor de los dientes blancos. 
Algo que me haga olvidar que queda el refugio de otros brazos, para creer que no los necesito, que es solo deseo.
Pensar que soy única, que me quedo atrás y, sin embargo, quiero correr, me secará las lágrimas.
Creer que somos a la vez.

11.14.2011

Somos,


El latir de tu corazón junto al mío, preguntarme qué piensas ¿qué pensaba yo cuando empecé? Cuando me redí a la mar, que balanceaba mis esperanzas.
Todo lo que necesitamos para seguir cumpliendo sueños a media voz, pilotando cada avión en el que nos embarcaremos hacia las nubes.
Que el cielo nos regale su mejor ocaso, y desear con fuerzas que no se acabe, que algo corte esa fina línea del tiempo, enemiga de la eternidad, para que podamos estiramos un poco más, sobrevolando todo aquello que no respirara, alimentando con promesas el sol de primavera que nos hacía entornar los ojos y pensar, sonreír.
No sé si creceré, tampoco quiero tocar las estrellas, solo bajaré los párpados, alerta, esperando no soltarte nunca, que me salves y nos salvemos para siempre
Que, bailando al compás, se nos escapen las sonrisas, volando entre recuerdos.

11.03.2011


 Uno, dos, tres, Seguimos contando. Y cada vez somos menos los que todavía reímos para adentro.
Se nos voló la papeleta del diagrama de colores y tuvimos que seguir pidiendo, en silencio, deseando quedarnos solos una vez más.
Un reloj loco como única compañía lanzando horas al tuntún, nos pasea por el tiempo en su barca naufragada.
¿Para qué queremos más?
Tres canciones suenan a la vez y ¿no ves que no se escuchan? Una tira de las risas, otra de las lágrimas y la pequeña tercera, de la mano con violín.
Está de moda no serlo por dentro, ser grande por fuera, quemar los telones.
¿Alguien cosió la línea de sus labios? Cerró su mirada, guardó en escombros lo que era de ella, todo lo que no podía cambiar en el mundo.