El latir de tu corazón junto al mío, preguntarme qué piensas ¿qué pensaba yo cuando empecé? Cuando me redí a la mar, que balanceaba mis esperanzas.
Todo lo que necesitamos para seguir cumpliendo sueños a media voz, pilotando cada avión en el que nos embarcaremos hacia las nubes.
Que el cielo nos regale su mejor ocaso, y desear con fuerzas que no se acabe, que algo corte esa fina línea del tiempo, enemiga de la eternidad, para que podamos estiramos un poco más, sobrevolando todo aquello que no respirara, alimentando con promesas el sol de primavera que nos hacía entornar los ojos y pensar, sonreír.
No sé si creceré, tampoco quiero tocar las estrellas, solo bajaré los párpados, alerta, esperando no soltarte nunca, que me salves y nos salvemos para siempre
Que, bailando al compás, se nos escapen las sonrisas, volando entre recuerdos.
