12.03.2012

Menos que la luz del sol.

¿En serio vas a rendirte después de todo? Quizás no pensaste, solo te arrojaste al vacío sin calibrar las consecuencias. ¿Arrepentimiento, tal vez?
Perdona si te digo, que estoy hablando sin saber, cobarde (y no creas que no lo entiendo, pues yo fui y soy la peor de todas, encerrándome en un cajón los pensamientos). Pero quiero que al menos tú lo entiendas, habiendo tirado yo la toalla y tú la casa, porque luego, por pausados que sean tus latidos entonces, el corazón seguirá dándote vuelcos por lo que nunca sabrás y morirás imaginando esas palabras. Suena como para pensárselo, ¿no crees?
Puedo parecer cruel, alentándote a lo que no conseguirás. Hasta puede que lo sea. Pero a cambio te ofrezco algo que yo nunca tuve, siempre que me lo prometas tú a mi. Y que así seamos la astilla que nos faltaba, para hacer del corazón completo.

11.26.2012

Vamos a contar secretos.

No sé qué fue mal ni en qué momento se torció lo que soy, alejándose de lo que otros puedan considerar objeto de reflexión. Soy apenas un vaivén, pasando de mano en mano, dejándome llevar por el viento. No merezco palabras ni abrazos que demuestren lo que sientes, ni siquiera que pienses que valgo algo.
Tras años y años, sigo sin entender por qué soy automáticamente descartada al escuchar la palabra confianza. Parece que el truco solo está en encontrar el escondite perfecto, de estos en los que te rezagas sin pensar, simplemente por estar. Y, aunque la palabra traición esté escrita en su frente, ¡adelante! Ve y disfruta de todo aquello que mis lágrimas no puedan darte.

Hola, ¿cómo va? Adelante, podéis jugar conmigo. Nunca lloro. No me quejo. No hay motivos por los que preocuparse…

11.22.2012

Buenos días, invierno.

Para qué vamos a engañarnos, últimamente todo lo que soy es una serie de desastres que se salen bastante del concepto “normales”. Puede que ya no vea esa esperanza que, al menos yo, nunca quise perder. Creo que he olvidado cómo se escribe, o quizás solo sea que no me quedan más cosas sobre las que hacerlo.
En cualquier caso, cada día doy un paso más hacia la soledad y la indiferencia.
Buenas noches-aún-con-sol, querido nadie.

11.03.2012

No importa el qué

Hace no tanto, mientras te sentía sola sollozar sin parar en tu cama, de repente sentí una imperiosa necesidad de buscar esas notas que habían estado rondando por mi cabeza estos días, y te recordé. Recordé como eras, como habías cambiado sin dejar de ser la misma, como mi corazón te echaba de menos a gritos cuando temblaba, como pudiste hacer para comprenderme como nadie… y me di cuenta de que nada de eso había cambiado un ápice en ti.
Verte, o más bien sentirte, necesitándome tanto, de verdad que por mucho que intenté, no pude comprender. ¿Dónde estaba esa persona que nunca se quedó sin palabras, que supo manejarlas a su antojo? ¿Dónde arrastraste todo aquello que tenías dentro? ¿Qué pasó con la que solía pensar que algo aprendió de mí, y resultó que no fui capaz de llegarte ni a las suelas de los zapatos?
Porque, escuchando, me resulta imposible pensar que lo que temías pudiera ser una realidad, siendo como veo, algo así como uno de esos montones de páginas que devorábamos ¿No te acuerdas? Todas esas historias que imaginábamos, soñábamos y compartíamos. ¿No te acuerdas de cómo nos desvelábamos, ansiosas por saber la solución de sus problemas, aun cuando estos no eran más que ficción? Yo solo quiero que recuerdes eso: la solución, porque por mucho que nos hicieran llorar, al final siempre volvíamos a casa con el corazón tranquilo pero triste, tan solo por saberla acabada.
Tendrás esa solución porque créeme cuando te digo que todas esas cosas que me cuentas no son más que pequeños capítulos de uno de los libros más conmovedores y auténticos que he leído nunca.
Solo que este, al menos de momento, no tiene final.

Sino, ¿dónde íbamos a dejar todo aquello que te dijo?
We will make it out alive
I promise you this love will never die!
                        No Matter What (Papa Roach)

10.30.2012

MDI

Lo que se siente cuando crees que vives en un mundo que no es el tuyo. Cuando te sientes... encerrado en una cárcel de la que nunca vas a poder escapar. Y desearías volar, volar muy alto, o muy lejos, pero no sabes qué te espera al otro lado.



8.22.2012

Be free

Solo quiero salir. Salir y volar alto. Volar y volar sin rumbo siguiendo la corriente. No importa cuando, cómo ni en qué lugar aterricemos, yo solo quiero saborear ese dulce pastel que dicen que es la libertad, sentirla vibrando entre mis plumas hasta que me flaqueen las fuerzas.

6.28.2012

Should I miss you?

Hacía mucho que no recordaba ese momento, Aquel en blanco y negro que adoraba contemplar minuto tras minuto, sintiendo que te veía, que tu piel dejaba de ser gris para que pudiese tocarla. Deseaba acariciarte el pelo, enredar en él mis dedos, y así, cerraba los ojos: a veces sonreía, seguramente pensando en cuán maravilloso podría llegar a ser, pero otras (de hecho, la mayoría) tenía que enjugarme las lágrimas que caían silenciosa y lentamente por mis mejillas al recordar que cada día al levantarme olvidaba un poco de aquello que pude ver de ti.

Recuerdo también esa envidia. Una envidia que de verdad me inundaba cada recoveco del alma (si es que yo alguna vez tuve de eso). Pero era una envidia sana, por así decirlo, pues en ningún momento de esos tantos en los que te pensaba logré encontrar algo reprochable en tu perfección. Siempre conseguías que me quedara embobada, alabándote, pensando que, a la vez que tú subías hasta el cielo, yo caía más y más bajo.  No voy a decir que me gustara sentir que todo cuando era o podía llegar a ser era digno del más apestoso vertedero, pero supongo que de todo se aprende.

Adoraba tu piel, tu sonrisa, tus ideas, tus palabras, todos esos momentos, e incluso tu voz, aquella que llegué a olvidar con el tiempo. En fin… te adoraba a ti.
Y, aunque entonces maldecía no mover un solo músculo para cambiar las cosas, ahora lo veo de otro modo. Parece que he cambiado. Ambos lo hemos hecho.

Es obvio que no te olvidado. De hecho, sigues paseándote de vez en cuando por mis pensamientos. Sigo creyendo en ti, pero no de la manera en que solía, sino en un tú brillante, sin mí, afortunada por haberte conocido.
Puede que hayas cambiado un poco, pero tu perfección, mi envidia, no va a disiparse fácilmente.

Créeme tú, sé algo grande, aunque solo sea por toda la ilusión que te dediqué… aunque ya ni recuerdes mi nombre.