2.21.2017
10.29.2016
De cuando volví y volaron cascadas
Hacía tiempo que sentía que me perdía, que no era, o que no fueron más que mentiras, muy bien pintadas todas. El sol brillaba y mi piel se estremecía, lo acogía, si bien la falta de peso ya no me dejaba más que mirar al suelo. Y, claro, así nadie se deslumbra.
Pero volví. Quizás demasiado redundante, fuerte, ingenuo, este concepto. Pero ¿qué más da? si se trataba de eso. De volver a cuando todo daba igual, o todo lo contrario. A sentir vibrar, tensar mis músculos, sofocar mi piel, la vida. Volví, y me perdí. La oscuridad me envolvió, asintiendo. Como una madre que te abraza después de tantos años. ¿Cómo pude estar tanto tiempo lejos de casa?
He vuelto, y el cielo lo sabe. Mis latidos guían sus nubes. Mi pecho lo sabe. La imagen de lo que fuimos y dejamos de ser, aquellas lágrimas que se perdían entre tintas, lo saben. Repitiendo este sabor, abriendo los ojos, despierto, y vuelvo. Y ahí está, me tienta, me llama. Me llamo, pero nada importa ya más que la sensación de volver a ser, de dejar que la bruma gris absorba cada parte de mi. Sí… enterrarse en ella y cerrar los ojos, pensar en lo que fue y no volvió, en todos los suspiros que nos faltan. Y en los que nos quedan por vivir. Porque es ahora, ahora que el fuego vuelve y es mío. Ahora que me lleva, que lo amo. Ahora que me da igual el fondo, la forma, las risas o las sonrisas. Y me digo que hay que gritar, GRITAR. Y dejar fluir todo lo que quedaba en mi interior. Porque aquí estoy, donde siempre, sonde nunca pensé que volvería a estar. Tú tan fuerte y yo vibrando. Todo decadente y yo tan viva. Simplemente en el mundo, gritando, sintiendo cómo no es mi sitio y me da igual. Porque he vuelto, alguien me devolvió las alas, le susurró al viento que no merecía la pena, que era yo, o el momento, que era la vida. Que era todas las veces que quise llorar y no pude, todas esas personas que me enseñaron a ser, y aún más aquellas que fueron por mí. Espero que lo tengan en cuenta. Estaba en mi, me tenía, y no me importa ya si nadie lo recuerda. Mi corazón me llama. Me dice que ha vuelto, que ha vuelto para ser yo, y ser él, para que no seamos nadie en realidad (y así sentirnos importantes).
Y soy tan yo que me pierdo. Pero sonrío y espero la siguiente canción, aquella que me lleve alto, más aún, hasta donde pensé que ya no podía llegar. Y toco la vida, mi vida. ¿Tan lejos fui que se olvidó de seguirme?
Todo se encuentra
5.04.2013
.
Parece que al revés, como en casi todo lo demás, me dediqué a quererte
a gritos. Y parece que quererte aquí, abrazarte allá es ahora mi único
cometido. Pensarte, mirarte, perderme aunque sin apartar del todo la vista del
mapa.
Sé que me he hecho vieja en esto de expresar, que ya apenas me sirven
las palabras, que a mis labios aún los cubre escarcha, pero lo cierto es que mi
corazón ha vuelto a respirar, esta vez hacia el este, a un nuevo compás. Y este
nuevo tararear que llevan mis pasos por fin trae una sonrisa (a pesar de haber
descartado la risa), de esas tontas, de las que miran para abajo y callan. Quien
calla otorga, dicen, y con eso me conformo ahora que puedo.
2.11.2013
Y aún te quiero.
No importa cuán temprano nos ganase el sueño. Quiero sentir tu piel al
despertar, acariciarla y notar en las yemas de los dedos todo el amor que nos
dedicamos. Quiero que despiertes y me mires a los ojos, que pueda contemplar el
verde de los tuyos, que queramos inmortalizar ese momento. Que no entendamos
por qué el reloj sigue funcionando si para nosotros se ha parado el tiempo, que las piernas nos flaqueen al levantarnos. Dejar
que el amor se cuele entre las sábanas.
Feliz 732 días a tu lado.
12.09.2012
Weak
Parece que solo me hacía falta sentir que estoy prisionera para empezar
a romper las reglas que yo misma me propuse. No importa cuantas veces me
repitiera la verdad para poder responder con rapidez ante amenazas, de esas que
parecen no serlo, disfrazadas con sonrisas y recuerdos, de esas que son capaces
de tumbarme a la primera.
Pero allí me pillaron otra vez, dispuesta a derrumbar los principios de
mi voluntad con el primero que se dignara a dirigirme la palabra.
Porque lo que soy es más fuerte que yo misma. Y voluntad se agota como un
sentimiento más.
Ahora que no me quedan principios, ni hechos, ni tampoco promesas, supongo
que tomaré de nuevo el barco que me lleve más lejos, más hondo. Lejos de todos
los sueños que dejé sin cumplir.
12.03.2012
Menos que la luz del sol.
¿En serio vas a rendirte después de todo? Quizás no pensaste, solo te
arrojaste al vacío sin calibrar las consecuencias. ¿Arrepentimiento, tal vez?
Perdona si te digo, que estoy hablando sin saber, cobarde (y no creas
que no lo entiendo, pues yo fui y soy la peor de todas, encerrándome en un
cajón los pensamientos). Pero quiero que al menos tú lo entiendas, habiendo
tirado yo la toalla y tú la casa, porque luego, por pausados que sean tus
latidos entonces, el corazón seguirá dándote vuelcos por lo que nunca sabrás y
morirás imaginando esas palabras. Suena como para pensárselo, ¿no crees?
Puedo parecer cruel, alentándote a lo que no conseguirás. Hasta puede
que lo sea. Pero a cambio te ofrezco algo que yo nunca tuve, siempre que me lo
prometas tú a mi. Y que así seamos la astilla que nos faltaba, para hacer del
corazón completo.
11.26.2012
Vamos a contar secretos.
No sé qué fue mal ni en qué momento se torció lo que soy, alejándose de
lo que otros puedan considerar objeto de reflexión. Soy apenas un vaivén,
pasando de mano en mano, dejándome llevar por el viento. No merezco palabras ni
abrazos que demuestren lo que sientes, ni siquiera que pienses que valgo algo.
Tras años y años, sigo sin entender por qué soy automáticamente
descartada al escuchar la palabra confianza. Parece que el truco solo está en
encontrar el escondite perfecto, de estos en los que te rezagas sin pensar,
simplemente por estar. Y, aunque la palabra traición esté escrita en su frente,
¡adelante! Ve y disfruta de todo aquello que mis lágrimas no puedan darte.
Hola, ¿cómo va? Adelante, podéis jugar conmigo. Nunca lloro. No me
quejo. No hay motivos por los que preocuparse…
11.22.2012
Buenos días, invierno.
Para qué vamos a engañarnos, últimamente todo lo que soy es una serie
de desastres que se salen bastante del concepto “normales”. Puede que ya no vea
esa esperanza que, al menos yo, nunca quise perder. Creo que he olvidado cómo
se escribe, o quizás solo sea que no me quedan más cosas sobre las que hacerlo.
En cualquier caso, cada día doy un paso más hacia la soledad y la
indiferencia.
Buenas noches-aún-con-sol, querido nadie.
11.03.2012
No importa el qué
Hace no tanto, mientras te sentía sola sollozar sin parar en tu cama,
de repente sentí una imperiosa necesidad de buscar esas notas que habían estado
rondando por mi cabeza estos días, y te recordé. Recordé como eras, como habías
cambiado sin dejar de ser la misma, como mi corazón te echaba de menos a gritos
cuando temblaba, como pudiste hacer para comprenderme como nadie… y me di
cuenta de que nada de eso había cambiado un ápice en ti.
Verte, o más bien sentirte, necesitándome tanto, de verdad que por
mucho que intenté, no pude comprender. ¿Dónde estaba esa persona que nunca se
quedó sin palabras, que supo manejarlas a su antojo? ¿Dónde arrastraste todo
aquello que tenías dentro? ¿Qué pasó con la que solía pensar que algo aprendió
de mí, y resultó que no fui capaz de llegarte ni a las suelas de los zapatos?
Porque, escuchando, me resulta imposible pensar que lo que temías
pudiera ser una realidad, siendo como veo, algo así como uno de esos montones
de páginas que devorábamos ¿No te acuerdas? Todas esas historias que
imaginábamos, soñábamos y compartíamos. ¿No te acuerdas de cómo nos
desvelábamos, ansiosas por saber la solución de sus problemas, aun cuando estos
no eran más que ficción? Yo solo quiero que recuerdes eso: la solución, porque
por mucho que nos hicieran llorar, al final siempre volvíamos a casa con el
corazón tranquilo pero triste, tan solo por saberla acabada.
Tendrás esa solución porque créeme cuando te digo que todas esas cosas
que me cuentas no son más que pequeños capítulos de uno de los libros más
conmovedores y auténticos que he leído nunca.
Solo que este, al menos de momento, no tiene final.
Sino, ¿dónde íbamos a dejar todo aquello que te dijo?
We will make it out alive
I promise you this love will never die!
I promise you this love will never die!
No
Matter What (Papa Roach)
10.30.2012
MDI
Lo que se siente cuando crees que vives en un
mundo que no es el tuyo. Cuando te sientes... encerrado en una cárcel de la que
nunca vas a poder escapar. Y desearías volar, volar muy alto, o muy lejos, pero
no sabes qué te espera al otro lado.
8.22.2012
Be free
Solo quiero salir. Salir y volar alto. Volar y volar sin rumbo
siguiendo la corriente. No importa cuando, cómo ni en qué lugar aterricemos, yo
solo quiero saborear ese dulce pastel que dicen que es la libertad, sentirla
vibrando entre mis plumas hasta que me flaqueen las fuerzas.
6.28.2012
Should I miss you?
Hacía mucho que no recordaba ese momento, Aquel en
blanco y negro que adoraba contemplar minuto tras minuto, sintiendo que te
veía, que tu piel dejaba de ser gris para que pudiese tocarla. Deseaba
acariciarte el pelo, enredar en él mis dedos, y así, cerraba los ojos: a veces
sonreía, seguramente pensando en cuán maravilloso podría llegar a ser, pero
otras (de hecho, la mayoría) tenía que enjugarme las lágrimas que caían
silenciosa y lentamente por mis mejillas al recordar que cada día al levantarme
olvidaba un poco de aquello que pude ver de ti.
Recuerdo también esa envidia. Una envidia que de
verdad me inundaba cada recoveco del alma (si es que yo alguna vez tuve de
eso). Pero era una envidia sana, por así decirlo, pues en ningún momento de
esos tantos en los que te pensaba logré encontrar algo reprochable en tu
perfección. Siempre conseguías que me quedara embobada, alabándote, pensando
que, a la vez que tú subías hasta el cielo, yo caía más y más bajo. No voy a decir que me gustara sentir que todo
cuando era o podía llegar a ser era digno del más apestoso vertedero, pero
supongo que de todo se aprende.
Adoraba tu piel, tu sonrisa, tus ideas, tus
palabras, todos esos momentos, e incluso tu voz, aquella que llegué a olvidar
con el tiempo. En fin… te adoraba a ti.
Y, aunque entonces maldecía no mover un solo músculo para cambiar las
cosas, ahora lo veo de otro modo. Parece que he cambiado. Ambos lo hemos hecho.
Es obvio que no te olvidado. De hecho, sigues
paseándote de vez en cuando por mis pensamientos. Sigo creyendo en ti, pero no
de la manera en que solía, sino en un tú brillante, sin mí, afortunada por
haberte conocido.
Puede que hayas cambiado un poco, pero tu perfección, mi envidia, no va
a disiparse fácilmente.
Créeme tú, sé algo grande, aunque solo sea por toda
la ilusión que te dediqué… aunque ya ni recuerdes mi nombre.
6.10.2012
Getting lonely, getting old
De verdad que te
siento. De verdad que imagino que por una vez importo algo y vienes, que
lloramos y reímos, que confías en mi y hablas.
De verdad que no
sé qué pude hacer para que, en el mejor de los casos, me olvidaras. Se ve que
no entendiste que me importas, que no sirvió para nada ir nadando tras tus pies
desesperadamente para ni siquiera rozarlos hasta sentirme tan sumamente inútil
que he vuelto, para no variar, con lágrimas en los ojos.
Supongo que he de
felicitarte porque, después de tanto pelear, me has recordado que no valgo para
esto y que es tonto seguir con todas estas ilusiones que se pelean por mis
pensamientos porque, ¿sabes qué? Nunca consigo nada y mis palabras se las lleva
el viento más habitualmente de lo que nadie creería.
Y cada vez voy
más lejos, cada minuto estoy más sola.
5.30.2012
Golondrinas
What do you see when you turn out the light?
I can't tell you but I kwon it's mine.
With a little help from my friends
The Beatles
Repetimos, una y otra vez, y mientras escucho que no hay que dejarlo sin luchar, no puedo evitar contar cuantas batallas he perdido ya.
I can't tell you but I kwon it's mine.
With a little help from my friends
The Beatles
5.27.2012
¿Cómo podemos ser tan tontos?
¿Cómo podemos dejar que la envidia se apodere de nosotros, ennegreciendo todo lo
aquello admirable en nuestra propia realidad? Bebemos del agua que nos dan,
respiramos con las miradas de soslayo que nos dirigen y construimos nuestros
sueños a su compás, ¿de verdad vale la pena?
Resulta raro levantarte un día y
notar que te sientes bien, que tu piel resplandece y que tus ojos al fin dicen
algo de lo que hay allí donde nadie ha llegado. Creer que vales algo, que
mereces sentirte viva y vivir. Pero, por mucho que el sol caliente la piscina,
el agua caliente siempre se agota y tras ella llega el jarro de agua fría, que
pondrá tu piel de gallina y hará que necesites
esconderte entre las sábanas para no
salir.
Son tantas las cosas que están
mal en el entramado de ideas en el que se ha convertido mi cabeza, que no cabe
pensar en todo lo que podría dejar atrás con tanto recelo. A veces el orgullo
me puede y abandono mis lágrimas, pero los sueños y recuerdos aplastan el alma
hasta que la ven estallar.
Y lo peor de todo es que
olvidamos que, al conseguir ser quién no somos, querremos volver a ser otra
vez.
5.20.2012
Gotas estrepitosas
Vaya! Parece que volvemos a
hablar de lluvia. Siempre he oído hablar de las tormentas de verano pero, si te
soy sincera, pensaba que eso no iba con nuestro albero. Habrá que replantearse nuestro
concepto de verano, porque también está claro que, a pesar de los asfixiantes
momentos que acontecieron esta pasada semana, hemos vuelto al casi-invierno
otra vez.
No está mal que, en medio de la
tormenta, cuando la lluvia más araña los cristales, los plomillos se rindan y
te dejen en la oscuridad, sumida en el pensamiento y sobresaltada con el haz de
luz de los rayos y su posterior, pero no por ello menos espeluznante, trueno.
Como único consuelo, concederemos a este mundo tecnológico que nos envuelve
cada día más, un portátil con media batería y Word para escribir, aunque tenga que
tantear las letras a ciegas que, en definitiva, no es muy diferente a lo que
suelo hacer.
Y, aunque el encanto de ese
momento a solas con la luz de la pantalla haya terminado y pueda volver a ver
mis dedos otra vez, los rayos siguen ahí afuera, tronando segundos después, y haciéndome
sentir un pequeño escalofrío, de esos que te recorren cuando no comprendes qué
ocurre fuera.
Nunca pensé que esto pasaría,
pero justo ahora, encuentro más interesante la lluvia que me rodea, que
cualquier otro pensamiento que me aplaste el corazón, de esos que últimamente
me sobran, porque, total, no había imaginado que esto sirviera de algo, pero
menos pensé que en lugar de comprensión recibiera risas.
4.30.2012
Escúpeme.
Ya solo escucho risas, pero ¿sabes qué? Cada minuto que pasa tengo que
luchar por contenerme y que no se note, que no te des cuenta de que solo quiero
llorar. Quiero que me escuches y me entiendas, que me consueles y hablemos.
Porque casi he olvidado ya la ultima vez que lo hicimos, cuando quizás tú lo
necesitabas más que yo.
No debes preocuparte. Por mucho que quiera engañarme y eludir mi culpa,
cada una de mis lágrimas no será sino consecuencia de hondos errores que en su
día cometí y que ni siquiera ahora soy capaz de comprender.
Me arrepiento de perdonar, de sonreír, de decir la verdad, de no
asustarme… me arrepiento de no saber
vivir. Solo quiero que me odies un momento, que te repugne pensar que me
conoces.
Ojalá fuera la lluvia que cae
ahora mismo: intensa, abundante, fría, pero corta. Y, como nunca llueve a gusto
de todos, que haya quién se alegre del sol y otros que ya me echen de menos.
Sí, sé que soy culpable. Culpable
de quererte en susurros y andar de puntillas por la noche, de tener frío y no
quejarme, de ser tan asquerosamente yo.
Tell me I'm a bad man,
kick me like a Stray.
My Chemical Romance.
4.26.2012
Play the game
Parecía un juego sencillo. Un
juego cuya única regla la marcaba el corazón. Y todo lo demás era dejarse
llevar por la corriente, las risas y las caricias. Y, aunque habitualmente
salía perdiendo, me gustaba que nos creyéramos diferentes, que me hicieras
olvidar todo lo que pudiera quedar de estúpidas dudas.
When you're feelin' down and your resistance is low
Light another cigarette and let yourself go
This is your life
Don't play hard to get
It's a free world
All you have to do is fall in love
Queen
Yo sabía que mientras tus brazos
me acunaran, no me sentiría vacía ni sola. Prefería sentirme pequeña y notar
que movías mis hilos, desear que nunca acabara ese momento.
Pero ahora me contradigo, ya no
sé si pienso blanco o negro, si he perdido o ganado. Porque quizás tus lágrimas
eran la seguridad de que estaba en lo cierto, pero tus palabras eran lo último
que habría esperado
Podría preguntar ¿por qué ella?
pero supongo que yo misma tendría miles de respuestas. Entonces solo cabe
preguntarse ¿por qué yo? Me acostumbré a pensar que éramos algo parecidos, dejando a un lado las
pequeñas diferencias. Ahora sé que solo lo parecían y han salido a la luz,
enormes y aplastantes.
Y yo que tantas veces me he
torturado pensando que no daba todo lo que recibía, ya no sé de quién es la
culpa, pero tengo miedo a perderte, a que me cierres la puerta ante la tormenta
por no saber entenderte y que el frío congele lo poco que queda vivo en mi
interior.
When you're feelin' down and your resistance is low
Light another cigarette and let yourself go
This is your life
Don't play hard to get
It's a free world
All you have to do is fall in love
Queen
4.19.2012
Más allá de todo lo que pueda decir, mi corazón seguirá latiendo, quizás no tan frío como puede aparentar.
Mientras se secan las lágrimas que en silencio bajaron por mis mejillas, se me antoja pesar que todos estamos a solas con la soledad al menos una vez. Y yo, que la siento lejos de mi desde hace tiempo, me sorprendo con sus palabras cuando me susurra al oído que me quedaré. Me dice que el hielo del invierno no pasará y que ni la tinta logrará hacerme soñar, pensando en todo aquello que perdí.
Cuánto lamento que sea este mi final e incluso más que tú vengas conmigo.
Míralos y piensa que valen más de los que crees. Agárralos y no los sueltes nunca, que a mi los míos se me escaparon poco a poco de las manos y ahora ando preguntando si podré reconstruir alguna vez los escombros que quedaron.
3.26.2012
Destino o desesperación.
Desilusiones, ¿qué más le podíamos pedir? ¿Qué más podríamos desear cuando la vida misma anda dando vueltas en un bombo de lotería?
Rodando y rodando, solo queda hacer crecer las esperanzas, lanzarlas alto hasta allí donde no puedas verlas y se pierdan en los límites de lo posible. Creíamos que estaba cerca y el suelo sobre el que caminábamos se hacía suave, sin darnos cuenta de que también por eso era más resbaladizo. Y, aunque ya habíamos olvidado esta común sensación de descuido, volvimos a caer de culo, aplastando nuestros pensamientos. Qué bonito era pensar que te tendría, que lo sabrían y que de vez en cuando las primeras impresiones fallan para que las segundas deslumbren de verdad.
Quién diría lo que pueden llegar a pesar las ilusiones cuando se desmoronan o cuán idiota te sientes después de darte cuenta de que has perdido toda carrera. Y, sin embargo, resulta irónico pensar que puede que ni cruzáramos la meta. Lo elegimos así. Pensamos que sería lo mejor, pero el recuerdo de esa cordura se lo llevó volando el viento, dejándonos, aunque felices, desnudos ante lo que ya deberíamos estar acostumbrados a sentir.
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